
El Jewish Latin Center fue creado con el objetivo de edificar un sentido de comunidad para los judíos latinoamericanos que viven en Nueva York. La obra del centro se basa en la idea de difundir los valores tradicionales judíos en el tipo de ambiente cálido y acogedor que es familiar a los judíos de América Central y del Sur. Y con una gran variedad de actividades – como los servicios de Shabat y las cenas, las clases de Torá, eventos culturales, programas para niños y clases de Bar/Bat Mitzvá – el centro acoge a todos con los brazos abiertos, independientemente de su origen o afiliación. Este enfoque dio lugar a una comunidad de casi un millar de miembros en su primer par de años de funcionamiento.
El líder espiritual del Jewish Latin Center, el Rabino Mendy Weitman, o “Rabino Mendy”, como se lo conoce, nació en S. Pablo, Brasil, donde sus padres se establecieron como emisarios de Jabad. Cursó sus estudios rabínicos en Argentina, Israel y Francia, y finalmente se graduó en los Estados Unidos en el Rabbinical College of America de Nueva Jersey. Tiene una vasta experiencia en programas de llegada a la comunidad en varios países, incluyendo Nepal, Ghana y Rusia, así como una variedad de proyectos en América del Sur. Su experiencia, junto con su natural calidez latina, es especialmente útil para hacer que la gente sienta que todavía es parte de sus propias comunidades, aunque se encuentre a miles de millas de distancia de su hogar y familia.
La idea de crear el Centro se le ocurrió inicialmente al rabino Mendy en el curso de una serie de clases de Torá que realizaba para pequeños grupos de judíos latinoamericanos en oficinas de profesionales a lo largo de Manhattan. Según el rabino, "la falta de una comunidad local en la que ellos se sintieran bienvenidos era una queja común. Y a medida de que lentamente construí una pequeña red de contactos, sentí que una prioridad compartida por ellos era el deseo de conocer a más gente como ellos, con las mismas raíces, como una manera de hacerlos sentirse menos aislados. Y esa toma de conciencia me motivó a crear el Jewish Latin Center, con el propósito de llenar este vacío en sus vidas. "
Fue una vez que el rabino Mendy y su esposa Frumie se mudaron de Brooklyn a Manhattan en septiembre de 2009 que el Centro comenzó realmente a cobrar vida. Pero no fue un comienzo fácil, como rememora el rabino: "comenzamos apenas diez días antes de Rosh Hashaná y era muy difícil conseguir un minián para las oraciones. Esto contrastaba marcadamente con nuestra cena mensual de Latin Shabat, que a poco más de seis meses ya atraía una concurrencia de 120 personas promedio."
Es importante señalar que el consenso general entre los participantes es que el éxito de las cenas de Shabat de debe en gran parte a su continuidad. El calendario mensual de programas brinda a los miembros un ambiente estable en el que desarrollar relaciones sociales y profesionales, al tiempo que refuerza sus vínculos con la fe judía. Y para mantener la continuidad entre una de las más elaboradas cenas de Shabat y la otra, el Centro ofrece también un Kabalat Shabat semanal seguido de un Kidush.
El Centro también está organizando constantemente eventos especiales, como ser las oraciones y cenas de las Altas Fiestas, así como celebraciones anuales de Janucá, Purím y Pesaj. También hay una serie de debates sobre temas de actualidad, talleres con expertos sobre temas variados y, por último, ceremonias especiales tales como aquella en memoria de las víctimas del Holocausto con la presencia de sobrevivientes relatando sus historias personales.
Otras actividades incluyen clases semanales de Torá, un email semanal a todos sus miembros con un inspirador pensamiento de la Torá tomado de la parashá y, lo más importante, un activo comité central con integrantes que representan a los principales países de América Latina con el propósito de encarar las necesidades específicas de miembros del mismo país. Este comité es una herramienta esencial en la filosofía del Centro de dirigirse a cada miembro individualmente, prestando atención a las dificultades sociales que enfrentan en la transición entre culturas y costumbres diferentes.
Todo esto significa que los judíos latinoamericanos que buscan encontrarse con otras personas como ellos – profesionales, estudiantes, parejas, familias y niños – pueden contar con el Jewish Latin Center como su hogar lejos de casa en Nueva York.
